Mi propósito para la creación de este Blog es llegar con mi afición a otros aficionados avicultores y aportar mis experiencias personales en este apasionante mundo en el que llevo muchos años.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Algo mas sobre el hígado de nuestros canarios y diamantes.

La otra noche me llamo un criador muy preocupado porque sus pájaros le habían llegado de uno de nuestros numerosos campeonatos de España con diarrea verde. Le tranquilice y le dije que eso era normal, pero estaba desconfiado, así que durante la conversación intuí que ya había hablado con alguien mas y que le había dicho que eso no era bueno. Como es lógico y humano este criador daba mas veracidad y credibilidad al mensaje catastrófico que al tranquilizador.
El problema ya no es cuestión de una falta de conocimientos del criador, es la intoxicación con falsos conocimientos que todos hacemos llegar dentro de los canales de información de esta afición nuestra. Y si algún tema u órgano se lleva la palma de oro en desinformación es el hígado.
D. Gregorio Marañon por el año 1947 dedico dos tomos de su obra, mas de 800 páginas, a la Leyenda Negra de Antonio Pérez, exsecretario de Felipe II, caído en desgracia por tramar la enemistad del rey con su hermano. Pues la Leyenda Negra del hígado de nuestros canarios y diamantes es aún mayor.
Todo el mundo habla de él y lo consideran el padre de todas las enfermedades. Así se ha llegado basar el diagnostico de todas las patología de nuestros pájaros en su aspecto y visibilidad. El problema esta en la mala y escasa información que hay de este órgano que no siempre es el origen y en muchas ocasiones es solo el bosque que no deja ver el árbol.
El hígado cuando enferma no solo se debe a causa puramente hepática. Ha y una segunda posibilidad que es la mas frecuente, como consecuencia y repercusión de una enfermedad localizada en otros órganos o anatomía del ave. Así podemos distinguir diferentes orígenes de las enfermedades hepáticas:
Primario Contagioso: Cuando un agente patógeno afecta directamente a este órgano, virus como Polyomavirus, Circovirus, Adenovirus, Herpesvirus, bacterias como E. coli, Salmonella. Parásitos como Histomonas y Trichomonas. Todos pueden causar hepatitis.
Primario No Contagioso: Una alimentación inadecuada rica en grasa, vitamina A o D da lugar a Hepatotoxicosis. El suministro de carotenos, xantofilas, carofil, etc o las Aflatoxinas y los insecticidas también pueden dar lugar a la intoxicación del hígado.
Secundario Contagioso: Virus, bacteria, hongos y parásitos que afectan otras partes de la anatomía del ave pueden dar lugar a lesiones hepáticas.
Secundario No Contagioso: Cuando nuestros pájaros están gordos o desnutridos, o si hay tumores. El hígado también puede verse afectado con lesiones mas o menos duraderas.
Teniendo en cuenta todos estos orígenes podemos deducir que no siempre un hígado patológico se recupera con un tratamiento dirigido a él, ya que esta patología puede tener otra localización. Siendo muy difícil determinar el origen real de la enfermedad y el nivel de afectación existente en un hígado.
Charles V. Steiner y Richard B. Davis lo dejan muy claro en la pagina 83 (Edición Española) de su libro Patología de las Aves Enjauladas: “Es casi imposible el diagnostico de las enfermedades hepáticas en las aves enjauladas antes de la muerte, a menos que se determinen las transaminasas glutamicopiruvicas del suero y los aminoácidos proteicos del suero”.
Con este panorama asusta ver como algunos son capaces de diagnosticar a través de un teléfono o con una simple flotación de heces.
Antes de continuar hay que dejar claro algo, la investigación en la fisiología de las aves es mas difícil que en mamíferos. Y ademas hay poca investigación de este tipo, así que los conocimientos de fisiología tanto de las paseriformes como del canario o los pinzones no son muy grandes. Esto nos lleva a extrapolar datos de fisiología de otras especies de aves e incluso de mamíferos a canarios y pinzones, con los errores consecuentes que se derivan de esta acción
Por ejemplo, todos nos empeñamos en seguir hablando en nuestro canario de la bilirrubina (es propia solo de mamíferos, no obstante tampoco esta presente en conejos y nutria) cuando en realidad este pigmento en las aves se ve sustituido por la BILIVERDINA.
Otro error muy común es dar por hecho que las aves tienen un sistema linfático desarrollado cuando esto no es cierto, y menos a nivel intestinal, por lo que el hígado debe suplir las funciones de los ausentes ganglios linfáticos mesentericos.
También para entender lo que observamos debemos tener una ligera idea de la anatomía del hígado. El hígado de nuestras paseriformes es bilobular, es decir tiene como dos trozos a los que llamaremos derecho e izquierdo. El lóbulo derecho se divide a su vez en otras dos partes en el caso de canarios y pinzones. Y la famosa vesícula biliar tan llamativa en la enfermedad del “Punto Negro” se sitúa en la cara o superficie visceral del lóbulo derecho. Esto tiene una gran importancia, ya que comparando al hígado con una moneda, supongamos que la cara es la superficie parietal o lo que es lo mismo, la que da a la superficie del abdomen y la que vemos cuando miramos soplando las plumas que cubren el abdomen de un canario. Mientras que la superficie visceral seria la cruz que estaría en contacto con las vísceras y nunca la podríamos ver manipulando un canario vivo. Así que si la vesícula biliar queda oculta tras el hígado, adosada a su cara visceral, ¿como es posible verla en la cara parietal en el Punto Negro a no ser que se gire el hígado o asome entre los dos lóbulos hepáticos?. Pero para asomar entre los dos lóbulos hepáticos tan manifiestamente también se observaría un hígado grande y desproporcionado y esto no es así. Solo queda preguntarnos, en la enfermedad del Punto Negro, ¿ese punto negro es verdaderamente la vesícula biliar o podría ser otro órganos como el bazo o el páncreas?. Nadie que yo sepa ha investigado esta duda, y se ha dado por bueno que es la vesícula cuando posiblemente se trate de otro órgano
Hay algo que ya hemos citado y que debemos también recordar. La BILIVERDINA, es un producto del catabolismo de la hemoglobina que se descompone en GLOBINA y el GRUPO HEMO, que a su vez se divide o parte dando lugar a un ión hierro y BILIVERDINA. Esta es un pigmento de color verde o azul que dará color no solo a heces, sino también a la cascara de los huevos. Un huevo azulado tiene mas biliverdina en su cascara que otro marrón. Curiosamente la biliverdina de la cascara de los huevos no procede del catabolismo de la hemoglobina. Este color verdoso azulado podría determinar que en las aves la ictericia sea de un color diferente al de los mamíferos con un tono azul. Pero no es así, ya que las aves tienen la capacidad de excretar biliverdina a través de la orina, consiguiendo que la biliverdina no se acumule en el plasma o en los tejidos por lo que no aparecerá el tinte ictérico. Esto significa que los colores amarillentos de la piel y grasa no se deben a una ictericia sino a la ingesta de otros pigmentos, nuestras aves nunca estarán ictéricas. En las aves esta ausente la enzima bilirubina reductasa y por tanto la biliverdina no puede ser reducida a bilirrubina. Así que de ahora en adelante deberemos evitar hablar de la bilirrubina del canario.
Otro punto a tener en cuenta es la ausencia de ganglios mesentericos en nuestras aves, encargados de parar las infecciones antes de que estas lleguen a un órgano y lo dañen. Esta labor en el canario o los diamantes la realiza el hígado, de tal modo que el hígado siempre estará afectado cada vez que haya una infección intestinal o incluso pulmonar, por lo que no es un problema hepático todo lo que reluce, que el origen de ese hígado maltrecho puede estar fuera de él. Y es que el hígado solo esta actuando de filtro defensivo, y las afecciones digestivas se manifiestan comprometiendo al hígado
No basta con mirar un hígado a través del abdomen de una de nuestras aves y determinar que este esta afectado, hay otros signos o síntomas que nos indicaran el estado del hígado, tales como:
Coloración de la Heces.
Perdida de peso.
Aumento del tamaño del hígado
Ascitis
Síntomas nerviosos.
Etc.
El color de las heces es algo que nos preocupa a todos los criadores, y el color verde indica que algo marcha mal en el hígado, porque hay una alteración hepática. Este color se debe a la BILIVERDINA, pero no siempre podemos pensar en un problema hepático Las heces suelen ser verdes cuando el animal no ha comido por ejemplo en el traslado a un concurso. La presencia de biliverdina se debe a que al no existir alimentos a los que digerir el pigmento aparece tal y como se vertió al intestino.
Pero como Charles V. Steiner y Richard B. Davis indican, no basta con estas observaciones para determinar si al hígado esta afectado. Se requieren pruebas de laboratorio como las transaminasas glutamicopiruvicas del suero y los aminoácidos proteicos del suero. Pero hay mas pruebas, los Ácidos Biliares (biliverdina) en sangre aumentaran en casos de afecciones hepáticas, mientras que cuando esta afección hepática es crónica estos disminuirán.
Los problemas hepáticos relacionados con la biliverdina exigen determinar la CGT (ganma-Glutamitranspeptidasa) que es una enzima hepática que indica con su presencia el flujo de bilis especifico al higado. La CGT es por tanto el indicador preferido para demostrar la enfermedad biliar en aves.
En un entorno menos técnico puede investigarse la presencia de biliverdina en las heces de nuestros pájaros, en las heces no debe haber biliverdina y si esto no es así ocurre porque hay un problema hepático. Así que siempre se puede recurrir al test de Schmidt-Triboulet (sublimado-acético). Según el color que se produce al mezclar una pequeña cantidad de deposición (heces) con el reactivo, el verde nos indica presencia de biliverdina.
Como ya se puede pensar, diagnosticar una patología puramente hepática no es tan fácil y por tanto ante semejante duda solo queda dar un tratamiento bastante generalista. De esta forma se reducirá a mejorar el medio que rodea al enfermo colocándole en jaulas enfermería, se variara la dieta eliminando de ella las proteínas o llevándolas a niveles inferiores al 6%, se eliminaran de esta dieta aminoácidos como tilosina, triptofano, fenilalanina y se elevaran otros aminoácidos como Leucina, Valina e Isoleucina. También se elimina de la dieta la presencia de la vitamina A, en general de todas la liposolubles. Se administrara vitamina K y Complejo B. Todo lo demás que se administre en fármacos se hará sin conocimiento de su causalidad.
Le adosamos al hígado multitud de enfermedades mas o menos desconocidas y de etiología u origen causal incierto, cuando en realidad las enfermedades que pueden afectar al hígado de nuestras aves casi se cuentan con los dedos de nuestras manos y no son tan frecuentes o incluso graves.
Resumiendo, debemos quedarnos con esta información:
Las aves no tienen bilirrubina, solo BILIVERDINA al carecer de bilirrubina reductasa.
La presencia de biliverdina en las heces es signo de ayuno continuado o de un problema hepático.
Las aves no pueden presentar ictericia por su capacidad de eliminar biliverdina en la orina, así que las coloraciones extrañas, amarillas por ejemplo de la piel, se deberán a los carotenos o a la alimentación. Cuando leemos autores que citan la ictericia en aves, pensemos que están equivocados y confunden frecuentemente la inexistente ictericia con la anemia. O mejor dicho, en realidad esta ictericia que en realidad debería denominarse BILIVERDINEMIA es muy rara en aves como consecuencia de una enfermedad hepática, pero no es raro observar uratos teñidos de bilis en las heces.
El color verde de las heces no implica necesaria mente una enfermedad, solo que ha habido un periodo de ayuno. Así que antes de determinar que esta coloración se debe a una enfermedad hay que comprobar que no ha existido ayuno.
Las aves carecen de ganglios linfáticos mesentéricos y su función de barrera ante las infecciones la realiza el hígado Por tal motivo el hígado estará frecuentemente afectado, pero el problema no esta en el hígado.
Y por ultimo, ¿es la vesícula biliar en los pollos de un par de días lo que se ve en su abdomen cuando sufren la conocida enfermedad del punto negro?.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Il semble que vous soyez un expert dans ce domaine, vos remarques sont tres interessantes, merci.

- Daniel

Mi jaula de cría dijo...

Muy buen artículo. Excelente aportación. Muchas gracias

Aviario Alicanto dijo...

Genial.
Gracias